sábado, 26 de enero de 2013

de cero


Un día, de una vez y para siempre, tomas unas maletas y dices: “me voy”. De vacaciones, para formar una nueva vida, para conocer nuevos horizontes, para estudiar, para huir, para encontrar la tan anhelada felicidad. Cualquiera que sea el motivo, un día decidimos tomar un avión y partir. Unos lo hacen solos, otros acompañados; unos ilegalmente viajeros y otros legalmente emigrantes.

El punto en común es que se parte con el objetivo de conseguir algo. Lo mágico sucede cuando en medio de tu aventura resulta que te encuentras a ti mismo. Ahí viéndote, quizás hasta riéndose… tu te ves en medio de la búsqueda y a veces de la desesperación. Tu ‘yo’ te había estado esperando para mostrarte qué tanto podías dar, que tan fuerte eres, que tanto amas, que tanto sufres. Pero esa persona que ves, no sabías que existía. Y aún no sabes que está lentamente apoderándose de ti, de tus cosas, de tus pensamientos y análisis.

Es como “identificarte”. Así me lo planteó un amigo al tiempo que me decía: “yo hoy en día le recomendaría al mundo que fuera y empezara de cero en alguna parte. Todo el mundo merece vivir esa experiencia”. Yo sorprendida me pregunté si de verdad lo recomendaría, si realmente lo volvería a hacer…

¿Lo haría? una y mil veces me pregunto si estuviese otra vez en el punto cero pero con todo lo que sé hoy, ¿lo haría? ¿lo harían las personas que a mi alrededor han partido en busca de algo nuevo?...  

La respuesta es simple… no lo dudaría. Lo que se aprende al salir de tu zona de confort es tan indescriptible que aunque lo viva otra vez, siempre es distinto, siempre es mágico, siempre es una nueva aventura que vale la pena vivir… aunque sea por un solo día.

1 comentario:

  1. Asi es Ori. Cada experiencia es diferente a la anterior, lo importante es lo que queda, ese crecer interno que no tiene precio ni se hace en escuelas o universidades. El costo familiar es grande pero los resultados muy positivos. " los hijos no son de uno, son de la vida" Una verdad tan grande como el mundo y que a los padres les duele; pero es asi LA GRAN VERDAD
    Un beso
    Mamucha

    ResponderEliminar