No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Mario Benedetti
martes, 29 de enero de 2013
sábado, 26 de enero de 2013
de cero
Un día, de una vez y para siempre, tomas unas maletas y
dices: “me voy”. De vacaciones, para formar una nueva vida, para conocer nuevos
horizontes, para estudiar, para huir, para encontrar la tan anhelada felicidad.
Cualquiera que sea el motivo, un día decidimos tomar un avión y partir. Unos lo
hacen solos, otros acompañados; unos ilegalmente viajeros y otros legalmente
emigrantes.
El punto en común es que se parte con el objetivo de
conseguir algo. Lo mágico sucede cuando en medio de tu aventura resulta que te
encuentras a ti mismo. Ahí viéndote, quizás hasta riéndose… tu te ves en medio
de la búsqueda y a veces de la desesperación. Tu ‘yo’ te había estado esperando
para mostrarte qué tanto podías dar, que tan fuerte eres, que tanto amas, que
tanto sufres. Pero esa persona que ves, no sabías que existía. Y aún no sabes
que está lentamente apoderándose de ti, de tus cosas, de tus pensamientos y
análisis.
Es como “identificarte”. Así me lo planteó un amigo al
tiempo que me decía: “yo hoy en día le recomendaría al mundo que fuera y
empezara de cero en alguna parte. Todo el mundo merece vivir esa experiencia”.
Yo sorprendida me pregunté si de verdad lo recomendaría, si realmente lo
volvería a hacer…
¿Lo haría? una y mil veces me pregunto si estuviese otra vez
en el punto cero pero con todo lo que sé hoy, ¿lo haría? ¿lo harían las
personas que a mi alrededor han partido en busca de algo nuevo?...
La respuesta es simple… no lo dudaría. Lo que se aprende al
salir de tu zona de confort es tan indescriptible que aunque lo viva otra vez,
siempre es distinto, siempre es mágico, siempre es una nueva aventura que vale
la pena vivir… aunque sea por un solo día.
jueves, 24 de enero de 2013
es efímero.
El tiempo lo es. Los pensamientos
lo son. Las situaciones, sin duda. Un día estás, el otro no, pero todo sigue
igual su 'curso y camino'. Un día jugamos a tener una gran decisión en nuestras
manos y de repente, todo cambia y decides tomar otra vía. Un día jurarás que
todo será para siempre y no, tú, si quieres, puedes quedarte ahí para siempre,
pero un día verás que todo a tu alrededor vuelve a ser distinto y que tú también
habrás cambiado.
Por eso, “enjoy the story”
(disfruta la historia) no el resultado de ella. Disfruta de los pequeños
momentos que la vida te da, buenos o malos. Disfrútalo sin orgullos ni tabúes.
Sé genuinamente tú cada día y deja que la vida te sorprenda trabajando por
alcanzar tus sueños, que es en ese momento –ni un segundo antes ni uno
después-, que todo habrá valido la pena y tendrá sentido, -las piezas del
rompecabezas encajarán y es ahí cuando la caída libre de la montaña rusa
perderá su impulso, y necesitarás más adrenalina para continuar… un nuevo
sueño.
Entonces, ¿para qué perderte
minutos que no podrás recuperar nunca?, ¿por qué hacemos cosas pensando que es
lo correcto si no lo queremos hacer o por qué, al contrario, dejamos de
hacerlas sólo porque no encajan en nuestro ritmo de vida en ese momento? Búscate,
date el tiempo, disfruta de quien eres porque así eres y aprende cada día, que
lo que no haces hoy, nadie te podrá asegurar que nunca más lo puedas hacer –toma
el riesgo, porque te sabes aquí hoy.
martes, 22 de enero de 2013
Ismael Serrano y algunas citas
Aquí algunas palabras sacadas de las canciones de Ismael Serrano, un cantautor español, que me fue presentado pocos días antes de que diera un concierto en el grandioso Palau de la Música aquí en Barcelona durante el 2012.
Fui a ese concierto con cero expectativa, no había escuchado más que algunas canciones y sólo me gustaba porque me recordaba increíblemente a mi Silvio Rodríguez; pero fui gratamente sorprendida con reflexiones políticas, pensamientos profundos y frases como las que les comparto a continuación:
Cuidado: "A veces la ansiedad, mata al deseo"
Culpable: "La excusa mas cobarde culpar al destino"
Esperanza: "Si no ves allá del horizonte, estaremos perdidos"
Recuerda: "...Que el amor es eterno mientras dura"
Orgullo: "En mi hambre, mando yo"
un recorrido
Fueron 2 meses, fueron unas semanas, fueron tan solo días … días intensos, vividos hasta su último segundo: viajes, tertulias infinitas, amores desaparecidos. Una lucha eterna por conservar un cada instante, por descubrir cada fibra de nuestro futuro, por vislumbrar nuestra realidad.
Felices de ser, dichosas de sabernos juntas, tristes de conocer la brevedad. Emprendimos recorridos por el vientre de esta tierra, disfrutamos de los amaneceres más coloridos de nuestros llanos y descubrimos paisajes que nos quitaron el aliento. Ahí, diferentes como somos, atadas a sentimientos, llenamos nuestros recuerdos de sonrisas, de alegría.
Felices de ser, dichosas de sabernos juntas, tristes de conocer la brevedad. Emprendimos recorridos por el vientre de esta tierra, disfrutamos de los amaneceres más coloridos de nuestros llanos y descubrimos paisajes que nos quitaron el aliento. Ahí, diferentes como somos, atadas a sentimientos, llenamos nuestros recuerdos de sonrisas, de alegría.
así es
Historias cuentan las películas,
cuentan las canciones, cuentan los poetas. Cuenta tu mamá, te cuenta la abuela,
y de paso aquella amiga que pensaste que nunca le pasaría.
Ay que si aquella primera vez;
que si no era nada pero me enganché; que no, que fue fugaz pero me pegué. No,
que es un dolor físico, o que son unas mariposas. Que es que le brillan los
ojos, o es que no puede ni moverse cuando aparece.
Con palabras o sin ellas, con
pareja o sin ella, correspondido o con tu permiso. Sin carta de invitación o
con carta de inmigración. Con sellos, con pasaportes, con tranquilidad o
desconfianza. Con la otra mitad o con el polo opuesto.
¿Quién? ¿Quién puede no
atribuirle los mejores y los peores momentos de su vida? ¿los segundos sin
aliento o la hiperventilación? ¿quién puede negar que es lo más maravilloso,
incluso cuando después hace que te duela, literalmente, el órgano? ¿Quién no
puede revolcarse en las delicias de un vuelo así, con gusto, aún a pesar de que
conoce claramente la sensación de caída libre posterior?
miedo
Cosas de la vida de esas que nadie comprende por qué pasan,
ni cuándo pasan, ni qué es lo que debe hacer uno cuando pasan. Son esas
sorpresas que ni por buenas ni por malas simplemente te hacen caer de pronto en
otra realidad. Una realidad que de pronto es como un cuarto oscuro, en el que
solo puedes ver algunos detalles, pero no es oscuro, aunque así se sienta. Es
un cuarto nuevo, que por desconocido aterra. Aterra y entonces quieres de
pronto que alguien te tome de la mano y te enseñe el camino.
Pero es que esa persona no llega. No llega, y la mano suelta
es como que doliera. Si duele la mano, duelen los ojos, duele ver tanta
oscuridad. ¿Pero es oscuridad, o es simplemente una nueva realidad? ¿es
oscuridad o es que el miedo no nos permite abrir los ojos?
¿Qué pasa si nos damos cuenta un día, que no necesitamos que
nos agarren la mano ni luz adicional porque la del sol a veces hasta nos
encandila? ¿qué pasa si el azul es más intenso, y los verdes más vivaces? ¿qué
pasa entonces cuando descubrimos que no es oscuridad ni soledad, cuando nos
damos cuenta de que es miedo… miedo a ver, miedo a no estar atado a algo o a
alguien, miedo a no ser más lo que se era; absurdo y triste miedo?
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